Colapso mundial

jueves 26 de noviembre de 2009

Hace unos meses, nuestro equipo estaba convencido de que ibamos encaminados hacia una hiperinflación brutal, actualmente solo puedo decir que nos equivocabamos. No tuvimos en cuenta la fórmula MV=PY , es decir, masa monetaria por velocidad de circulación del dinero es igual a precios por producción total. La masa monetaria ha aumentado gracias a los estímulos coordinados por parte de todos los bancos centrales del mundo, sin embargo, los precios se están reduciendo y la producción también, por lo que obtenemos que la velocidad de circulación del dinero, o lo que es lo mismo, cuanto tarda una unidad monetaria en ser transferida a otro agente, se reduce de manera proporcional.
La disminución de la velocidad de circulación del dinero produce a su vez contracción en el consumo, incremento del ahorro no productivo y en definitiva colapso monetario.
Los países se obcecan en volver a la situación anterior, pero es imposible, las entidades financieras han sido listas y se han presentado como las víctimas de decisiones políticas por lo que todas las ayudas han ido destinadas a recapitalizarlas para que el dinero vuelva a fluir.
Sin embargo, el dinero no fluye, es mas, muchos países han sido contaminados con el virus subprime de las entidades financieras, la nueva gripe A financiera.
El colapso está cerca. Un cambio se avecina. Preparemonos.

Hacia el hiperinterés

miércoles 27 de mayo de 2009

A corto plazo muchos analistas temen a la hiperinflación mundial que supuestamente se nos viene encima, no es extraño el pensarlo dada la ingente cantidad de dólares, euros y yenes que han inundado los mercados en los últimos tiempos. La teoría económica nos dice que a más cantidad de un bien en un mercado, el precio tiende a reducirse, siempre que la demanda se mantenga estable. En este caso, el mercado del dinero, la demanda no solo se mantiene estable, sino que además se ha incrementado. El síndrome de abstinencia monetaria que asola a nuestras microeconomías amenaza con acabar con todo pequeño negocio que necesite un mínimo de financiación. El problema es que no basta con inundar el mercado de billetes, además hay que distribuirlos para que el consumo se reactive y vuelva la creación de empleo. Y, ¿qué entidad financiera va a arriesgar en estos momentos?.

Empezaba este artículo con el temor a la hiperinflación mundial, creo que a corto plazo este podría convertirse en un problema mínimo, teniendo en cuenta que los propios países tendrán que competir en tipos de interés para poder colocar su deuda y no colapsar. Ya no les servirá el miedo a la insolvencia del sistema financiero como reclamo para financiarse barato. Será tal la competencia que se producirá el efecto "crowding out", es decir, la inversión pública echará a la privada de la escena económica. Solo los países que puedan soportar estas tensiones "sobrevivirán" al colapso de la deuda, a otros les pasará lo que a California...y después qué.

Una lección.

domingo 10 de mayo de 2009

Hace ya meses que no publico, nada...la verdad, no me apetece seguir criticando todo lo que se está haciendo para salir de la crisis financiera, de la construcción, monetaria, de confianza, depresión, regresión. La han llamado de tantas maneras que casi me es difícil expresar la situación actual.

Quizá el problema no es el sistema financiero, ni la oferta monetaria, ni las políticas laxas de liquidez, ni los impuestos altos o bajos, ni la construcción desmesurada.

A lo mejor, el error está en nosotros mismos, a lo mejor tendríamos todos que mirar en nuestro interior e identificar los pensamientos errados, los que nos llevan a hacer cosas disparatadas, cosas si sentido. La codicia, el ser más que otros, el cortoplacismo, la complacencia, la presión, el stress, no son inventos de la actualidad, aunque si son ley de vida para demasiadas personas.
Por qué no abrazar la humildad, la honestidad, el compañerismo, el trabajo bien hecho, las relaciones largoplacistas, el comercio justo.

Creo que la humanidad está perdida, no sabe qué camino escoger. Solo hay que mirar dentro de uno, para darse cuenta que todos tenemos un destino que alcanzar y unos sueños por los que luchar.
Buscad vuestro sueño y lanzáos a por él, solo hay una vida, no la desperdiciemos quejándonos.



Archivo histórico